miércoles, 27 de agosto de 2008

George Soros y su visión de la situación económica actual


El magnate de origen húngaro, quien saltó a la fama mundial luego de apostar contra la libra esterlina en los años 90, acaba de conceder una entrevista al semanario XL del diario ABC de Madrid, en donde pone de manifiesto su visión sobre la situación actual de los mercados financieros.
Más abajo, un extracto de los momentos más salientes de la nota y también el link a la entrevista completa.


-¿No nos encontramos ahora ante la amenaza de una crisis semejante (a la de EEUU de 1987)?

-Nos estamos adentrando en la crisis financiera más profunda desde los años 30. En los últimos tiempos hemos visto cómo estallaban varias burbujas, como la de las acciones tecnológicas y, más recientemente, la del mercado inmobiliario. En este último sector, la crisis aún no se ha manifestado en toda su magnitud. Creo que todavía no hemos visto ni la mitad de la caída de precios. En el próximo año habrá más de dos millones de propietarios incapaces de pagar sus hipotecas. Ya se está produciendo una enorme destrucción de patrimonio.

-Usted ha llegado a hablar de una "superburbuja"...

-Sí. Empezó a formarse en 1980, cuando se asentó la ideología del fundamentalismo del mercado.

-De acuerdo con la cual los mercados debían autorregularse, había que rechazar el intervencionismo estatal y eliminar las limitaciones.


-Había que confiarlo todo a la libre interacción de las fuerzas económicas. En realidad no fue un descubrimiento estadounidense. Comenzó en Gran Bretaña con Margaret Thatcher y fue llevado a Estados Unidos por el republicano Ronald Reagan. El presidente Reagan llegó a hablar de "la magia del mercado". Ni qué decir tiene que muchos lo consideran una especie de santo. Pero los tan alabados mercados empezaron a cometer toda clase de excesos que ya no podían ser controlados. Los tipos de interés eran tan bajos en Estados Unidos que los bancos animaban a los ciudadanos a que cada vez pidieran más dinero prestado. Es algo sorprendente, casi irresponsable. Al mismo tiempo existía la confianza de que el Estado intervendría cuando las cosas se pusiesen feas.

-Como en el caso del derrumbe del banco de inversiones norteamericano Bear Sterns, hace sólo unos meses. El banco central estadounidense inyectó miles de millones en el sistema bancario para impedir nuevos desastres.

-Sí, así se les salvó el pellejo; prácticamente se compró su libertad. Sin embargo, el supuesto boom acabó convirtiéndose en una crisis. Y eso es lo que estamos viviendo ahora: el final de un súper boom, el fracaso de una ideología equivocada. Estamos asistiendo al final de la sociedad de bienestar, al final de una era.

-¿Hasta qué punto está enferma la economía estadounidense?

-Creo que la recesión es inevitable. Estados Unidos prácticamente ha absorbido el dinero de la economía mundial durante años porque el dólar era la divisa base y también una divisa de reserva. Nos hemos dedicado sobre todo a pedir prestado dinero, hemos consumido más de lo que hemos producido y estamos endeudados. Pero el dólar es cada vez menos una divisa de reserva. Los precios suben, las crisis inmobiliaria y crediticia penden sobre nosotros como una espada de Damocles. Apenas tenemos margen de maniobra. Y Europa también ha cometido errores: ha subido los tipos de interés por miedo a la inflación. No es una medida inteligente. Es cierto que la recesión parte de Estados Unidos, pero los europeos están a punto de importarla.

Por Katja Gloger
© REVISTA XL SEMANAL/ABC

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1042523

miércoles, 20 de agosto de 2008

Riesgo País: un indicador clave a la hora de decidir nuestras inversiones


El índice conocido como riesgo país fue creado a principios de los años 90 por el banco de inversión estadounidense JP Morgan y representa, básicamente, la sobretasa que deben pagar los bonos emitidos por gobiernos de países emergentes frente a bonos de similares características emitidos por el gobierno de un país desarrollado. En ese sentido, por ser considerado un activo libre de riesgos (y también para uniformar y facilitar dicho cálculo) el mercado suele tomar como referencia el bono a 30 años emitido por el gobierno federal de los Estados Unidos (para esto suele utilizarse el EMBI+ o Indicador de Bonos de Mercados Emergentes).
Así, cuando un bono es emitido y luego comercializado en los mercados financieros, los inversores suelen aplicarle una tasa de descuento conocida como TIR (o tasa interna de retorno), la cual, por supuesto, varía en función del mayor o menor riesgo de incobrabilidad que el mercado espera de dicho título (a mayor riesgo de incobrabilidad, mayor es la tasa de descuento o TIR aplicada).
El cálculo matemático es, entonces, muy simple: se compara cuánto mayor es la TIR de un bono de largo plazo emitido por un gobierno determinado respecto de la TIR de los bonos emitidos a 30 años por el gobierno de los Estados Unidos.
De esa forma, si un bono emitido por el gobierno norteamericano ofrece una TIR del 4% y, en cambio, la TIR de un bono del gobierno de Brasil se ubica en el 6%, el riesgo país de este último otorgará, para igual plazo, un plus de rendimiento del 2%.
Ese porcentaje es expresado en lo que se conoce como “puntos básicos” y se obtiene multiplicando dicho número por cien. En este caso, concretamente, el riesgo país de Brasil ascenderá a los 200 puntos básicos (o dicho de manera aún más simple: por cada 100 puntos básicos de riesgo país, el gobierno emisor deberá pagar un punto porcentual más de interés por sus bonos, respecto del interés pagado por el Tesoro de los Estados Unidos).


Implicancias del Riesgo País

El riesgo país es, por tanto, un indicador esencial que nos guiará en nuestro proceso de toma de decisiones como inversores. Nos indicará si un país es riesgoso, en qué medida y cuál es la tasa de retorno mínima a la que debo aspirar en caso de invertir en él.
Considerando, por ejemplo, un riesgo país de 500 puntos y un bono a 30 años emitido por el Tesoro norteamericano con un interés anual del 5%, mi expectativa de retorno no debería ser inferior, por tanto, al 10% anual. Sobre todo considerando que la tasa del bono norteamericano se debe al plazo para cobrar, y no al riesgo implícito de no poder hacerlo.
Por eso, estará (como siempre) en nuestra propia evaluación de riesgos y beneficios decidir en qué países e instrumentos invertimos nuestro dinero; aunque sin dudas, el indicador de riesgo país deberá ser un elemento central de nuestro análisis si lo que pretendemos es llegar a una decisión de inversión informada y racional.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Análisis Técnico: una herramienta esencial para operar en los mercados bursátiles


El análisis técnico es, junto con el análisis fundamental, una de las dos herramientas esenciales con que contamos para una adecuada operatoria en los mercados bursátiles y consiste, básicamente, en un conjunto de técnicas que buscan predecir (con el mayor grado de acierto posible) los movimientos futuros de las cotizaciones en dichos mercados, partiendo para ello del análisis de la serie histórica de precios y volumen de algún activo en particular (aunque también puede ser utilizado para gráficos de índices).
La forma de realizar estos análisis es a través de gráficos (varían según la técnica concreta a utilizar), y es por esa razón que, muchas veces, se habla indistintamente de “análisis de gráficos o análisis técnico”.
El sustento teórico de esta herramienta descansa, entonces, en la repetición de patrones de comportamiento de los activos a lo largo del tiempo y cuya causa última no es otra (como ya podremos intuir) que la dinámica de las emociones humanas puestas allí en juego; en particular, las relacionadas con el miedo y la codicia.
Por supuesto, lo primero que tendremos que tener claro es que no estamos ante una herramienta infalible, sino simplemente ante un instrumento de elevada capacidad predictiva (probada a lo largo del tiempo) cuya importancia a la hora de realizar un análisis financiero adecuado será, por lo tanto, esencial.
El análisis técnico es la herramienta que nos dirá, entonces, cuándo comprar y cuándo vender un activo (del mismo modo que el análisis fundamental nos va a decir qué activo comprar o vender).


Herramientas más usuales

Algunas de las herramientas más utilizadas por el análisis técnico son:

1. Medias móviles (estudian el comportamiento del precio de un activo en un período de tiempo determinado; tal el caso de la media móvil 200, que toma como referencia las últimas 200 ruedas del mercado).
2. Soportes y resistencias (estudian los distintos niveles de precios en los cuales dichos activos han mostrado cierta inmovilidad, ya sea para frenar una baja o una suba).
3. Indicadores y osciladores técnicos (es el caso del Williams o el RSI, cuya función es indicarnos la fortaleza de una tendencia y, eventualmente, el nivel de sobrecompra o sobreventa de un activo).
4. Volumen (montos negociados en los distintos instrumentos financieros, los cuales ayudan también a determinar la fuerza relativa de un mercado alcista o bajista).

Para terminar (y pensando sobre todo en aquellos de ustedes que estén interesados en profundizar este tema), me gustaría recomendar un libro que, a varios años de su primera edición, es considerado ya un verdadero clásico: “Análisis técnico de los mercados financieros”, de John J. Murphy.

miércoles, 6 de agosto de 2008

El Mito de la Inversión Inmobiliaria (cómo evitar los errores de un inversor promedio)


“La mejor inversión es la inversión inmobiliaria” “Los inmuebles son un refugio de valor”.¿Cuántas veces hemos escuchado frases como éstas? Muchas, seguramente. Ahora bien, ¿son ciertas? Y, en ese caso, ¿hasta qué punto?
Me parece que, ante todo, lo primero que tenemos que tener claro es que los inmuebles, como cualquier otra clase de activo, son (inevitablemente) sensibles al ciclo económico (de hecho, la actividad inmobiliaria es especialmente sensible). Esto quiere decir, entonces, que su precio va a sufrir variaciones notorias según la economía se encuentre en una fase expansiva o, por el contrario, en una fase contractiva.
Entonces, ¿es la inversión inmobiliaria una buena inversión o no lo es? Depende. Veamos primero algunas ventajas y desventajas:


Ventajas

1. Tendencia subyacente de aumento de valor en el largo plazo (bien escaso y aumento constante de la población mundial).
2. Posible incremento de valor en el mediano plazo (es necesario analizar el momento del ciclo económico).
3. Renta promedio del 7% anual por alquileres.


Desventajas

1. Posible disminución de valor en el mediano plazo (análisis incorrecto del momento del ciclo económico).
2. Iliquidez (salvo países con mercados de crédito muy desarrollados, no nos va a resultar nada fácil apalancarnos –caso de Argentina- y tendremos que destinar una suma importante de nuestro capital para efectuar la operación; también es una inversión ilíquida por la dificultad que representa vender el bien).
3. Gastos fijos en caso de dificultades para alquilar.
4. Pérdida de tiempo y dinero en caso de dificultades con locatarios (llegando incluso a situaciones extremas como juicios de desalojo, etc.)

Resumiendo: una inversión inmobiliaria sólo será buena en la medida en que hayamos realizado un correcto análisis económico-financiero previo (en ese caso, de hecho, los inmuebles pueden ser una de las mejores inversiones para aumentar nuestro patrimonio, dejándonos retornos de hasta un 50% anual o más).
Personalmente creo que el problema con los inmuebles es que la mayoría de las personas se conectan con ellos de manera emocional y olvidan, en cambio, el aspecto esencial de toda inversión, esto es, el frío análisis de números y rentabilidades posibles (actuales y futuras). ¿Era la inversión inmobiliaria, en la Argentina de principios del 2001, una inversión segura? Antes de contestar esta pregunta, mejor miremos la curva de precios de principios del 2002.